LOS ÁNGELES - Demi Moore era la actriz perfecta, llenaba el patio de butacas en los noventa y hacía que cada título se convirtiera en éxito, pero tras esa imagen dulce se esconde una mujer llena de inseguridades, con una infancia terrible y una madurez que desembocó en adicciones y en el desamor.
Así lo refleja la protagonista de 'A Few Good Men' en su autobiografía 'Inside Out. Mi historia' (Roca Editorial), un relato descarnado sobre los abusos que sufrió en su infancia, que por terrible que parezca cree que facilitó su madre.






